sábado, 28 de mayo de 2016

Reportaje de Investigacion

EL AUTISMO, ¿SE GENERA DURANTE EL EMBARAZO O EL NACIMIENTO?


 Marbella Armas



Este año ha sido muy intenso en cuanto a avances en la investigación sobre el autismo. Durante el 2014 se ha continuado el trabajo intenso en los aspectos relativos a genética, quizá este sea el campo que más inversión está recibiendo, pero dos campos de investigación le han hecho sombra a la genética, aunque en muchos aspectos hay una interconexión entre ambos. La neurofisiología con sus estudios sobre el cerebro y la microbiología, con los aspectos relativos a infecciones e inmunidad. Se han dado grandes pasos en lo relativo a investigación.
Saber qué causa el autismo es un proyecto complejo, y a la vez deseado y esperado por millones de personas. Básicamente el objetivo de descubrir ese origen, u orígenes, nos lleva al pensamiento lógico de si sé que lo crea puedo “curarlo”, evitarlo, mitigarlo,… Y millares de científicos trabajan sin descanso en todo el mundo para averiguar los mecanismos claves del autismo.
Es destacable señalar que la práctica totalidad de estudios de investigación sobre autismo apuntan a que  este se genera durante la concepción y/o embarazo, descartándose cada vez más la posibilidad de un autismo inducido tras el nacimiento.
La genética está dando pasos de gigante en los últimos tiempos, básicamente estamos viendo como fallos en la expresión de determinados genes, o determinadas mutaciones, sean esta espontáneas (de novo) o heredadas, están implicadas directamente en el desarrollo del cerebro, y por tanto son factores directos en el desarrollo del autismo.
En el artículo Un Algoritmo Matemático Destapa Las Huellas Del Autismo, un equipo de investigadores desarrolló un sistema matemático para poder establecer patrones comunes en casos de autismo idiopático. La idea es usar inteligencia artificial para en base a patrones de conducta y bases de datos genéticas establecer patrones comunes que nos ayuden a identificar alteraciones genéticas.

Científicos españoles revierten los síntomas del autismo en ratones, quienes identificaron que una alteración en las neurexinas (unas proteínas que regulan el funcionamiento de las sinapsis y que están asociadas con el autismo) causa conductas propias del autismo, y que este hecho se puede revertir. Un poco en la misma línea del artículo Un Viejo Fármaco Reduce Los Signos De Autismo En Ratones, donde los investigadores usaron la suramina (un conocido inhibidor de la señalización purinérgica) donde se combinaba la genética con factores medioambientales y a través del fármaco se reducían las conductas asociadas al autismo.
En el artículo La Edad Altera Los Patrones De Las Etiquetas Químicas Del ADN En El Esperma, muestra como la edad del padre estaba ligada a cambios genéticos que podían estar involucrados en el autismo de los hijos.
En Estudios de secuenciación masiva revelan genes clave del autismo, se identificaron los principales genes asociados al autismo en una población extensa. Donde se identificaron 50 genes candidatos para ser los principales actores genéticos en la aparición del autismo. En general, los genes apuntan a dos funciones principales: la comunicación entre las uniones neuronales, o sinapsis, y el control de la estructura y la expresión génica. Este último, prácticamente desconocido en el autismo hace cinco años, se perfila como la vía más fuerte involucrada en el trastorno.
Mutaciones raras vinculadas a la severidad de los síntomas del autismo, donde los investigadores identificaron 33 genes que tienen al menos una probabilidad del 90 por ciento de ser verdaderos genes del autismo, incluyendo 13 genes que tienen una probabilidad del 99 por ciento o más de ser así, descubriendo también siete genes que nunca antes se habían relacionado con el autismo.
Las mujeres están más protegidas del autismo según un estudio, nos desvela el por qué de la diferencia de número entre hombres y mujeres diagnosticadas con autismo, y nos da las claves genéticas de esta diferencia. Pero también nos advierte de que quizá estamos pasando por alto a muchas mujeres con síntoma más leves y que pasan desapercibidas.
En Autopsias de cerebros muestran la firma molecular del autismo, vemos las tres vías moleculares relacionadas con el autismo, donde a pesar de la gran diversidad de manifestaciones y diversidad que se da en el espectro del autismo, existe una convergencia hacia estas tres vías generales. Pero además nos habla de la corteza cerebral, donde estas alteraciones genéticas parecen incidir de forma más directa y por tanto causan las alteraciones que generan los síntomas asociados al autismo. Y esto está ligado a los estudios del cerebro, que apuntan exactamente en la misma dirección.
Los factores ambientales son básicos para entender el conjunto, ya que muchas mutaciones o alteraciones en los genes tienen un origen ambiental. Desde sustancias tóxicas que infieren directamente en la transmisión genética o que afectan (directa o indirectamente) en mutaciones de novo, a aspectos relacionados con el entorno, la edad, la combinación genética de la pareja, etc.
En el artículo La Edad Altera Los Patrones De Las Etiquetas Químicas Del ADN En El Esperma, que abordamos en la sección de genética, vemos un ejemplo del solapamiento constante entre factores ambientales y la genética.
En Nuevas evidencias sobre la asociación entre pesticidas y autismo, hemos vuelto a ver, como el uso de determinados productos químicos tóxicos (muy especialmente pesticidas), se asocian a una mayor población de personas con trastornos del neurodesarrollo en general, no solamente autismo. La relación entre tóxicos y trastornos del neurodesarrollo es (paradójicamente) obvia pero difícil de demostrar ante las administraciones públicas. Quizá excesivos intereses confluyen, aunque se advierte que cuando en determinadas zonas geográficas se prohíbe determinado compuesto químico, los nacimientos de niños con trastornos del neurodesarrollo disminuyen.
Los Adultos con autismo presentan un mayor riesgo de victimización sexual, no nos habla de genética, ni de orígenes, ni causas, ni nada parecido, pero sí nos habla de cómo el entorno de la persona condiciona su calidad de vida y sobre todo, de algo que nunca debemos olvidar, y son los abusos sexuales a los que las personas con autismo están expuestos por su especial condición.
Los avances en el estudio del cerebro son complejos, ya que para poder estudiarlos nos hace falta tener un cerebro, y obviamente hay que esperar a que el dueño del cerebro se muera y lo done para su estudio. Afortunadamente existen programas de bancos de cerebros que están ayudando a desarrollar estas investigaciones. Y aquí están empezando a aparecer resultados muy importantes que se alinean precisamente con los estudios de genética, algo básico y fundamental.
Nuevas evidencias sobre el origen prenatal del Autismo, nos muestra alteraciones en la corteza cerebral involucradas directamente en alteraciones en la conducta y la comunicación asociadas al autismo, aunque es importante destacar algunas reticencias al citado estudio, vemos como si mayor es el área afectada, mayor es el impacto del autismo. Y de la misma forma, como cuando las zonas afectadas son pequeñas, éstas pueden ser “reparadas” por el propio organismo durante el crecimiento del niño.
Investigadores descubren alteraciones en la corteza insular relacionadas con el desorden sensorial en el autismo, otro estudio (basado en ratones), donde volvemos a la corteza del cerebro, y donde además vemos como las alteraciones sensoriales se relacionan también con las alteraciones en la construcción del cerebro y nuevamente vemos como los aspectos excitatorios-inhibitorios de la corteza se hallan alterados.
Los problemas de coordinación motriz en el autismo y las células de Purkinje, nos hablan de anomalías sinápticas que pueden desempeñar un papel en los problemas de motores que normalmente se observan en niños con autismo. Este estudio viene a reforzar aun más la evidencia que relaciona los problemas de la poda sináptica y de las alteraciones del cerebelo en los aspectos motrices y cognitivos, así como la alteración o asincronía existente entre los aspectos motrices y sensoriales.


MEJORA TU VIDA SEXUAL UTILIZANDO PRODUCTOS NATURALES


El hígado, las ostras, las nueces, las semillas y las legumbres son ricos en zinc, un mineral que algunos científicos consideran el nutriente básico para la función sexual. Además del zinc, otros nutrientes clave son la vitamina A, la E, la B6, la colina, la metionina, entre otras. Los ácidos grasos esenciales son indispensables para la producción de hormonas, como la testosterona. Dosis diaria: 15 g.
Puede una hierba enderezar el sexo de modo tan vigoroso como la Viagra? Si lo hace, quizá haya gato encerrado. Científicos de la Universidad de Arcadia, en Glenside (Pensilvania), han comprobado que buena parte de los remedios naturales más usados contra la disfunción eréctil contienen sildenafilo, el principio activo de Viagra, u otras sustancias sintéticas con efectos similares. El hallazgo es alarmante.
“El sildenafilo, es una molécula sintética que no está en ninguna fuente natural, como pueda ser un remedio herbal. Si se ha encontrado en algún producto que se comercializa para la disfunción eréctil, en mi opinión, además de un fraude es algo muy peligroso para la salud, pues el consumo de esta sustancia no está exento de efectos adversos”, responde Juan Carlos Espín de Gea, profesor de investigación del CSIC. No olvidemos que el sildenafilo, el medicamento rey contra la disfunción eréctil, puede causar daños colaterales: cefalea, mareo, neuropatías, amnesia transitoria, taquicardia, hipotensión e insuficiencia cardíaca, entre otros.
Ya en el Renacimiento, por un puñado de hebras de azafrán los hombres llegaban a pagar su propio peso en oro, buscando el vigor perdido. Pero el pretexto de la naturaleza es también falaz y poco convincente. Si fuese suficiente, las crónicas chinas habrían echado por tierra el negocio de la Viagra con episodios como el de un emperador de la dinastía Tang que tomaba a diario sopa de nidos de golondrina; al parecer, infalible para abastecer sexualmente a su harén de más de dos mil mujeres. En caso de gatillazo, al cocinero se le decapitaba de inmediato.
Moctezuma, con un harén algo más modesto, tomaba más de cincuenta jarras de chocolate cada día y nunca le faltaba una dosis antes de visitar a una de sus concubinas. En el dietario histórico y erótico abundan, además de hierbas y plantas, los testículos de numerosos animales, tortugas, huevos…
Y también han provocado numerosos estragos. La cantárida, por ejemplo, un insecto que contiene una sustancia vasodilatadora, lograba unas erecciones de envidia, pero que eran terriblemente dolorosas a causa de la irritación que sufrían los genitales por su culpa. Una sobredosis pudo ser el motivo de la hemorragia cerebral de Fernando el Católico cuando intentaba cumplir con su segunda esposa, Germana de Foix, bastante más joven que él.
Y afortunadamente, de aquellos polvos vinieron estos lodos, porque la ciencia ha ido desmontando semejantes memeces y quedándose con la auténtica evidencia. Dice una leyenda china que si una cabra come la llamada hierba de la cabra en celo (Epimedium grandiflorum), tendrá 100 orgasmos ese día. El doctor Jim Duke, de la Universidad de Carolina del Norte, quiso comprobarlo con 25 hombres y encontró que, efectivamente, el extracto de esta planta china mejoró la satisfacción y el desempeño sexual hasta en un 60%.
En el caso del azafrán y del ginseng, investigadores de la Universidad de Guelph, en Canadá, revisaron varios estudios sobre diferentes plantas y confirmaron que estas dos mejoran sin duda el desempeño sexual del hombre. De hecho, son buenas alternativas al sildenafilo y otros fármacos, como el tadalafilo, que se emplean para tratar la disfunción eréctil. A pesar de ello, la ciencia exige mayor evidencia.


¿Por qué se recurre a las plantas teniendo a mano fármacos como la Viagra? Según el urólogo Juan Carlos Ruiz de la Roja, director del Instituto Urológico Madrileño y autor de Potencia tu vida sexual, consejos de un médico: “En estos productos hay algún componente con un efecto similar al del sildenafilo, que es la liberación de óxido nítrico a nivel vascular lo que le aporta un efecto vasodilatador; en concreto, en los vasos sanguíneos del pene, lo que aumenta la cantidad de sangre que llega al miembro viril”.
Héctor E. Solórzano, presidente de la Sociedad Médica de Investigaciones Enzimáticas de México, también se pronuncia a su favor: “El uso de recursos naturales para el tratamiento de cualquier enfermedad va en aumento. En el reino vegetal, contamos con algunas plantas que pueden ayudar a este tipo de pacientes. La razón es que estas plantas casi siempre tienen la capacidad de mejorar la transmisión de la señal nerviosa, la irrigación sanguínea al tejido eréctil y la actividad del sistema glandular masculino”. También es cierto que hay clientela de sobra por surtir, tanto con fármacos como con hierbas.
Y aunque no es una cuestión de edad (“muchos hombres son capaces de retener su virilidad sexual hasta bien entrados los 80 años”, advierte Solórzano), sería absurdo negar que, como dice el refrán: “Cuantos más años a cuestas, más te cuesta y menos te acuestas”. Casi la mitad de los hombres mayores de 40 años sufre disfunción eréctil en algún grado. O sea, más de 150 millones. En el 80% de los casos, la causa es una escasa circulación sanguínea en el pene. “Es muy importante no confundir este problema con otros, como eyaculación precoz, pérdida de la libido, etc.”, insiste Héctor E. Solórzano.
La centella asiática ha demostrado su eficacia en el caso de disfunción provocada por la llamada enfermedad de Peyronie, que afecta al pene. En este caso, mejora también con algunas enzimas, como la bromelina.
Solórzano menciona, además, la mara puama (Ptychopetalum olacoides). Esta planta se conoce como “leña de la potencia”. Es un arbusto nativo de Brasil y ha sido usado desde hace mucho como un afrodisíaco poderoso. Algunos estudios han podido respaldar su valor terapéutico en el tratamiento de la disfunción eréctil. Uno de ellos fue realizado por el Dr. Jacques Waynberg, del Instituto de Sexología de París: “Por lo que se considera una planta medicinal segura y efectiva en mejorar la libido y la función sexual en algunos pacientes”.
En general este tipo de productos es de libre dispensación en la farmacia, lo que significa que no suelen tener efectos secundarios, pero conviene que sea un urólogo el que diga cuándo y cómo es aconsejable consumirlos. “Al ser productos naturales, los efectos secundarios son prácticamente inexistentes, siempre que conozcamos su composición y que no se incluyan productos de síntesis, como son los derivados de sildenafil. También es cierto que su eficacia es menor que los elaborados de síntesis”, indica Ruiz de la Roja. Su uso ha de ser regular: su beneficio se da cuando se utilizan durante un tiempo, a diferencia de productos como Viagra, que surten efecto de forma puntual.
¿Pero son una alternativa realmente válida? “Sí en casos de disfunción eréctil leve”, responde Ruiz de la Roja. “Si es más aguda, servirían para potenciar el efecto de productos de síntesis.”
Por otra parte, los investigadores reclaman aún mayor evidencia científica. Para Juan Carlos Espín de Gea: “Una cosa es que puedan aumentar la libido, y otra distinta es que sean capaces de mejorar fisiopatológicamente la disfunción. Sería aventurado decir que cualquiera de estos productos es per se, una solución para la disfunción eréctil”.
Si hablamos de tratamientos en pacientes, Espín de Gea prefiere el término “complemento”, no “alternativa”; y en el caso de la población general (personas no medicadas), recomienda un consumo responsable y prudente, sabiendo que ninguno de estos productos exime de llevar unos hábitos de vida saludables.
Por otra parte, obcecado por su rendimiento en la cama, el hombre a menudo olvida que la disfunción es un síntoma, un toque de atención para averiguar el motivo. “En algunos casos”, concluye Espín de Gea, “puede considerarse como marcador y preludio de enfermedad cardiovascular. Un correcto tratamiento farmacológico para ese riesgo cardiovascular incidiría en una mejora de la disfunción”.


LA LECHOSA FRUTA APETECIBLE EN VENEZUELA


Originaria de Centro América, en la zona comprendida entre México y Nicaragua, la lechosa (Carica papaya, familia Caricácea) es quizás una de las frutas más conocidas y apetecibles de nuestro país. Su nombre científico proviene del latín otorgado al higo (Ficus carica), por la semejanza de las hojas de estas dos plantas, y papaya es su nombre caribe. La denominación vulgar del Lechoso, hace referencia al líquido o látex que segregan sus tallos, hojas y frutos al hacerles una incisión.

En 1535, el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo informó a los reyes de España que vio plantaciones de lechosa en la América Central, desde donde se extendió hacia América del Sur. En Venezuela, la primera referencia la hizo el historiador fray Antonio Caulín en 1760; Alejandro Humboldt la ubica en Aragua y Bolívar en 1880; mientras que el naturalista Carl Appun la cita en el litoral central en 1849.


En nuestro país se cultivan los tipos: cubana, paraguanera, Cartagena, roja y hawaiana, y las siembras se localizan desde el nivel del mar hasta los 1.600 metros de altitud. Se propaga principalmente por semillas y empiezan a fructificar entre los 12 y 15 meses después de sembrada; producen todo el año si son bien manejadas. La planta tiene un tronco sin ramas (por lo general, sólo ramifica si su tronco es herido), con una altura de entre 1,8 y 2,5 metros, coronado por un follaje circular provisto de largos pecíolos. El fruto es una baya ovoide, a veces cilíndrica, con una concha de textura suave de colores verde, amarillo o naranja, que puede llegar a pesar hasta 9 kilos, pero que generalmente no suele pasar de 500 o 600 gramos. Su interior es anaranjado o rojizo con numerosas semillas redondas de color negro.

El científico venezolano Vicente Marcano descubrió la papaína de la lechosa y sus numerosas propiedades. Es una enzima que está en el látex de la lechosa verde, y que ayuda a digerir las proteínas y a ablandar las carnes, entre otros beneficios. Contiene vitaminas A, C, complejo B, potasio, magnesio, fibra, ácido fólico, pequeñas cantidades de hierro y calcio y folato, que es una vitamina B requerida para la producción de glóbulos rojos normales, además de ser un gran auxiliar para la digestión. La lechosa es una fruta muy particular: cuando está verde se usa en ensaladas y en el tradicional dulce de lechosa; y cuando está madura se consume fresca o en forma de jugo, batido, merengada, sorbete, en ensalada de frutas y en platos salados. Tiene muchas propiedades curativas: ayuda a desinflamar el hígado, los riñones y los ovarios; es antioxidante; previene cánceres de pecho, vejiga, colon o cuello del útero; actúa contra la vejez prematura; previene la degeneración visual; protege el corazón; combate el tabaquismo; evita la gastritis, y la formación de gases.


La papaína tiene además propiedades analgésicas; es útil en caso de gastroenteritis, colitis y colon irritable; es utilizada en la clarificación de la cerveza; para suavizar la lana, en la curtiembre de pieles y en la preparación de medicamentos para mejorar la digestión y desinflamar. También se le considera beneficiosa en el tratamiento de la digestión incompleta y participante en el equilibrio del PH gástrico contribuyendo a prevenir o mejorar los síntomas de la úlcera gástrica; pero su uso frecuente puede resultar purgante en algunas personas. Resulta adecuada para dietas de adelgazamiento porque es baja en calorías y alta en fibra y nutrientes. 

Una costumbre bastante antigua de los indígenas centroamericanos era envolverlas en las hojas de lechosa para suavizar las carnes duras de los animales de caza. 

La fruta verde cruda y cocinada es usada en la cocina Thai. En Asia las hojas jóvenes son consumidas como espinaca. Las semillas negras son comestibles, tienen un sabor fuerte, y molidas se emplean como sustituto de la pimienta negra. Por su belleza y esbeltez, la planta se cultiva como ornamental.





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